"El productor Nobuhiro Nakayama, conocido por su trabajo en series como Toaru Majutsu no Index o Hatsukoi Limited, comentó recientemente en una charla en la Universidad de Tokio que una serie de anime de 26 episodios tiene un coste de unos 300 millones de yenes (cerca de 2.900.000 euros).
Nakayama también añadió que cuando un anime tiene éxito “es un logro de todos, pero sin embargo, si fracasa, la responsabilidad es siempre del productor, tenedlo en cuenta“.
Kazuma Miki, editor jefe asistente del sello de novelas ligeras Dengeki Bunko de ASCII Media Works, fue el principal orador de la charla, la cual trataba de Dengeki Bunko y la relación entre las novelas de entretenimiento y el mundo multimedia.
El señor Miki comentó que, con la actual cantidad de oferta compitiendo por el tiempo de la audiencia, la mejor forma de llamar la atención de la misma es presentar el concepto del trabajo de forma clara y directa.
El autor de novelas ligeras Reki Kawahara (Accel World, Sword Art Online), también habló durante la charla, mencionando que le cuesta mucho finalizar sus historias, ya que procurar tener muy en cuenta el orden secuencial de sus argumentos desde el inicio hasta el final.
Si nos paramos a sacar cuentas con lo dicho por el señor Nakayama, son más de 110.000 euros por capítulo producido. El mercado actual ya han comentado muchas asociaciones, grupos y miembros de la industria que depende directamente de las ventas de la serie en BD/DVD, especialmente de los primeros. El merchandising también es un buen apoyo, pero lo que es la emisión televisiva, no reporta apenas beneficios en comparación.
Un BD normal de una serie de hoy en día tiene un coste de unos 5.000 a 6.000 yenes, poco arriba o poco abajo, es decir, unos 50-60 euros. En una serie de 24-26 episodios se suelen incluir 3 episodios por BD, llegando a 8 o 9 en total. Es decir, que cada serie completa que se vende reporta un total de 450-500 euros. Si tenemos en cuenta que esos 3 episodios del BD han costado de producir 330.000 yenes, para cubrir gastos hace falta vender unas 6.000 copias de cada uno, posiblemente más teniendo en cuenta la parte que se quedan distribuidores y tiendas, gastos en publicidad, eventos de promoción y demás.
Mirando las cifras así, la necesidad de vender copias físicas de la serie hace que los precios japoneses no parezcan tan exagerados a algunos, que no son pocos los que consideran que los BDs y DVDs de anime en occidente son caros cuando no se pueden comparar ni de lejos a los precios de los originales japoneses, que como veis, son completamente justificados. A eso sumadle que también se ha hablado muchas veces de que las licencias internacionales de anime no dan muchos beneficios tampoco a los japoneses, y de ahí que en el último año hayamos visto tantos intentos de empresas japonesas por controlar directamente el mercado internacional, ya sea fundando firmas en el extranjero para distribuir o crear, como la costumbre de introducir subtítulos en inglés en los BDs."
Extraído de Blog is War
Humilde opinión personal:

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